En Castellón es muy sencillo toparte con edificios de estilos y culturas
diferentes. Por este motivo, desde Vicente Sánchez queremos contarte un poco de la historia
de estos lugares mágicos que encierra la ciudad de Castellón.
El Fadrí es una torre campanario situada en la plaza Mayor, centro de la ciudad de Castellón.
Su principal característica que llama la atención de todo aquel que la visita, es la
separación de la Concatedral de Santa María, a diferencia de la mayoría de los campanarios.
Debido a dicha peculiaridad, este campanario recibe el nombre de Fadrí, ya que significa en
castellano “soltero”. Sus casi 60 metros de altura y su estilo gótico valenciano, hacen de
esta torre campanario símbolo de la ciudad de Castellón.
Su construcción empezó en el año 1440, pero fue paralizada durante un largo periodo hasta que
finalmente fue acabada en 1593 por Francisco Galiança de la Lancha, Guillem del Rei y Joan
Saura entre otros.
Esta edificación de planta octogonal muestra 4 cuerpos segmentados que son: la cámara del
reloj, la prisión del eclesiástico, la vivienda del campanero y la cámara de las campanas
que contiene 8 giratorias y 3 fijas. Gracias a su escalera de caracol podrás acceder a estos
cuatro cuerpos y a la parte superior culminada por un templete.
Si nos remontamos a las primeras ideas de mercado en Castellón, hay que hablar de la plaza de
“les Neus” y la “plaça Vella”. En el año 1600 comenzaron a situarse tenderetes en la plaza
de “les Neus”, lugar de encuentro entre comerciantes y vecinos. Pero en 1663, debido a la
construcción de la Capilla, dichos puestos tuvieron que desplazarse hasta la “plaça Vella”,
situación actual del Mercado Central.
En 1902, José Castelló Tárrega, planteó la idea de construir un recinto cerrado para el
mercado, pero hasta 1925 no se planteó de forma oficial esa idea al Ayuntamiento. Sin
embargo, no fue hasta abril del año 1949 cuando sus obras comenzaron, trasladando
temporalmente los puestos a la plaza del Rey y Huerto de Sogueros.
El diseño del Mercado Central de Castellón fue realizado por el arquitecto Traver y su
esperada y multitudinaria inauguración llegó en diciembre de 1949. En 1985 se produjo su
remodelación, construyendo un aparcamiento subterráneo y un recinto contiguo para la zona
del pescado.
Esta muralla fue construida sobre murallas medievales ya existentes de la primera guerra
Carlista, allá en el año 1837. Los tramos más importantes de muralla se encuentran ubicados
en pleno centro de Castellón, en la plaza de la Muralla Liberal.
El origen del nombre de la plaza de la Muralla Liberal se debe a la construcción de dicha
muralla por liberales castellonenses. Además, dicha muralla está considerada como bien de
Interés Cultural e inscrita en el patrimonio Nacional y Cultural de la Generalitat
Valenciana.
Y como último edificio vamos a hablar de la Lonja de Cáñamo o también conocida como la
“Llotja del Cánem”. Este edificio se encuentra en el centro de la ciudad y fue construido en
el primer tercio del siglo XVII, entre 1606 y 1617, por el arquitecto Francisco Galiança.
Este edificio rectangular de caracteres italianos y con pinceladas del Renacimiento tardío
presenta dos arcos en cada plano, sostenido por columnas toscanas. A principio del siglo XIX
pasó a ser construida, con el mismo estilo arquitectónico, la parte de arriba. El piso
superior cuenta con ventanales rectangulares y un balcón corrido de esquina. Además, se dice
que la fachada de ese edificio contuvo pinturas de Joaquín Oliet Cruella, pintor neoclásico.
En 1999 fue comprado por la Universidad de Jaume I y rehabilitado. En el 27 de febrero de
2007, se inauguró como Sede de la Ciudad de la Universidad Jaume I. Desde entonces la Lonja
de Cáñamo es utilizada como centro cultural, lugar utilizado para exposiciones, cursos y
charlas.
Con esto os cuento la historia de cuatro edificaciones de la provincia, pero no hay que
olvidar que son muchos los edificios que podemos encontrar en Castellón, como: Basílica del
Lledó, Casino Antiguo, Ayuntamiento, Palacio Episcopal, Plaza de Toros, Teatro Principal,
Torre Alonso, Torre Dels Alçaments, etc. trocitos de la historia de Castellón que hay que
descubrir.